"EL PADRE DE LAS MISERICORDIAS"
Dios está tan personalmente involucrado con cada ser humano que su corazón está abrumado con amor por cada persona. Él es un Padre amoroso (ver Os 11:4). Aunque el mensaje del profeta Oseas, hasta este punto, ha tratado principalmente de convencernos para arrepentirnos del pecado, el pasaje de hoy revela que Dios nos ama tiernamente a cada uno de nosotros como un padre.
Algunos de ustedes pueden no haber experimentado amor misericordioso por parte de su padre terrenal y por lo tanto perciben a Dios como severo, enojado y distante. Otros se sienten tan poco amados por sus padres terrenales que los lleva a proyectar esa frialdad indiferente sobre Dios. Sin embargo, el amor paternal de Dios es suave y tierno, como el de un padre que levanta a su niñito hasta sus mejillas para darle un beso (Os 11:4).
Hoy, durante todo el día, mantén esta imagen de Dios, de Padre tierno y amoroso, delante y en el centro de tu mente. ¿Puedes imaginar a Dios alzándote y elevándote hasta Sus mejillas para darte un beso? (Oseas 11:4) ¿Puede imaginarte que el corazón de Dios está abrumado de amor por ti? (Os 11:8) Él nos ha revelado que es exactamente así como nos ama. Por lo tanto, permítele amarte hoy.
Oración: Padre, soy Tuyo; hazme como Tú quieras. Te permitiré amarme como Tú quieras.
Promesa: "Yo los atraía con lazos humanos, con ataduras de amor; era para ellos como los que alzan a una criatura contra sus mejillas" (Os 11:4).
Alabanza: Fray Ralph todavía apacienta el rebaño del Señor diez años después de su "retiro".
Referencia: (Esta enseñanza fue presentada por un miembro del equipo editorial).
Rescripto: †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 28 de diciembre de 2017.
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