EL AMOR ME AMA
Dios Padre nos ha amado hasta el existir. Nunca ha habido un solo momento en que no hemos sido amados perfectamente por Él. Él nos ama tanto que envió a su Hijo eternamente engendrado para morir por nosotros (Jn 3:16). Él también nos ha dado el Espíritu Santo, el fruto eterno del amor del Padre y del Hijo. Somos amados con un amor divino, constante, perfecto, crucificado, incondicional e infinito.
Queridos, es imposible que nosotros seamos más amados. Aun más, podemos "comprender con todos los santos, cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad del amor de Cristo, y experimentar este amor que sobrepasa todo conocimiento" (Ef 3:18-19). Debemos "llegar a conocer y creer en el amor que Dios tiene por nosotros" (1 Jn 4:16). "Dios es amor", y podemos permanecer en el amor (1 Jn 4:16). De esa manera, permanecemos en Dios y Dios en nosotros (1 Jn 4:16).
Al recibir el amor de Dios, podemos responder amándole con todo nuestro corazón y amando a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Mt 22:37-39). En Su amor, incluso podemos amar a nuestros enemigos. Vive en el amor de Dios (Jn 15:10).
Oración: Sagrado Corazón de Jesús, te acepto como mi Señor, mi Amor y mi Dios.
Promesa: "¡Mujer, qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!" (Mt 15:28)
Alabanza: Rhonda obedeció el mandato de Dios al mostrar el amor incondicional a su vecino ateo, a quien ella vio bautizado antes de su muerte.