Sábado, 4 de abril de 2015

Sábado Santo
(no hay lecturas eucarísticas)

PREDICAR A LOS MUERTOS (1 PEDRO 4:6)

"Y si Cristo no resucitó, es vana nuestra predicación y vana también la fe de ustedes" (1 Corintios 15:14).

¿Qué hizo Jesús entre su muerte y su resurrección? ¿Se quedó ahí en la tumba? Durante el tiempo en que Jesús fue sepultado, "fue a hacer su anuncio a los espíritus que estaban prisioneros" (1 Pe 3:19). "La Buena Noticia ha sido anunciada a los muertos, para que ellos, después de haber sido juzgados en la carne conforme a su condición humana, vivan por el Espíritu con la vida de Dios" (1 Pe 4:6).

Debido a que Jesús predicó a los muertos en lo que puede llamarse el primer Sábado Santo, vemos que:

  • Jesús es el único camino al Padre (Jn 14:6) y el único por el cual podemos alcanzar la salvación (Hch 4:12).
  • Escuchar y responder a la predicación es necesario para la salvación. "¿Y cómo oír hablar de él, si nadie lo predica? (Rom 10:14) No sólo debemos escuchar y actuar con la predicación, sino también transmitirlo.

En este Sábado Santo, identifícate con Jesús, sobre todo con su predicación.

Oración: Padre, por medio de las oraciones de la Iglesia, puedan hoy salir muchas almas del Purgatorio y entrar en el Cielo.

Promesa: (ninguna)

Alabanza: (ninguna)

Rescripto: †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 1 de abril de 2015

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