LOS HECHOS HABLAN MÁS ALTO QUE LAS PALABRAS
Jesús es el Hijo de Dios. Él siempre hizo lo que Su Padre pedía. "Porque el Hijo de Dios, Jesucristo… no fue 'sí' y 'no,' sino solamente 'sí'" (2 Co 1:19). María fue hija de Dios y dijo 'Sí' al Señor cada día de su vida. San José dijo 'Sí' a Dios cuando aceptó a María como su esposa y a Jesús como su hijo. San Pablo era como el hijo en la parábola de Jesús quien dijo 'No' al Padre pero después vivió su 'Sí' como discípulo y evangelista (ver Hch 9:1-22).
La parábola de Jesús nos muestra que lo que complace a Dios es nuestra obediencia. Nuestras palabras lo complacen solamente cuando están acompañadas de nuestras acciones de obediencia. Si no, nuestro 'Sí' es solamente un engaño (Mc 7:6).
Tú debes decir 'Sí' al Señor todos los días. Si no, tarde o temprano tu 'Sí' sería un 'No' por tus acciones. Di 'Sí' a Dios y luego vive tu 'Sí' cada día a través de una vida de fe obediente. Que tu 'Sí' sea un verdadero 'Sí' (Stg 5:12, Mt 5:37).
Oración: Padre, sé que solamente entraré a tu Reino si hago Tu voluntad. Dame un corazón dispuesto a obedecerte y complacerte. Dame "fe obediente" (Rom 1:5).
Promesa: "El Señor está cerca del que sufre y salva a los que están abatidos" (Sal 34:19).
Alabanza: Ana hizo una promesa de rezar la Liturgia de las Horas cada día durante el Adviento en preparación para la Navidad.
Referencia: (Esta enseñanza fue presentada por un miembro del equipo editorial).
Rescripto: †Reverendísimo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 24 de augusto de 2015.
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