LIMPIO AL FIN
¿Te arrepientes de haber cometido ciertos pecados? ¿Has dejado que tus pecados pasados te hagan sentir "sucio"? El Señor ha prometido "limpiarte de todas tus impurezas" (Ez 36:25) "Aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán." (Is 1:18)
El Señor pisará nuestra culpa y lanzará todos nuestros pecados a las profundidades del mar (Mi 7:19) "Como está de lejos el oriente del occidente, así alejó de nosotros nuestras transgresiones (Salmo103:12). El nos lavará rigurosamente de nuestra culpa (Salmo 51:4) y creará un nuevo y limpio corazón para nosotros (Salmo 52:12, Ez 36:26)
"Os digo que de la misma manera, habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentimiento." (Lc 15:7). El Señor quiere correr hacia los pecadores, abrazarlos, besarlos, darles regalos y tener una cena especial en su honor (Lc 15:21ff)
Sin embargo, el Señor no nos obliga a recibir Su amor, afecto y perdón. Nosotros debemos abrir la puerta arrepintiéndonos. Ve a confesarte lo antes posible y deja que el Señor te ame y te limpie.
Oración: Padre, perdóname porque no sé lo que hago (Lc 23:34)
Promesa: "Porque muchos son llamados, pero pocos son escogidos" Mt 22:14
Alabanza: Santa Rosa tenía un corazón especial por cumplir penitencias como preparación para el pecado. Ella ofrecía su cuerpo a Dios como un sacrificio viviente (Rm 12:1)
Rescripto: †Muy Reverendo Joseph R. Binzer, Obispo auxiliar y Vicario general de la Arquidiócesis de Cincinnati, 22 de junio de 2012
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